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Por si no estuviste en particular atento en la última década, el branding se ha transformado de manera sustancial, pasando de una visión enfocada en la identidad visual a una disciplina basada en la cultura, la autenticidad y la inteligencia artificial.

Mientras que en 2016 la tendencia era digitalizar y llamar la atención de manera visual, ahora el enfoque es volver a lo humano, primar la conexión emocional, la coherencia y lo real.

Sin embargo, en Zaragoza y más lejos de las ciudades por donde discurre el rio Ebro, hay empresas que venden menos de lo que podrían y no es por el producto, ni por el equipo comercial. Es porque su marca no ayuda a vender.

Todavía siguen pensando que la marca es algo gráfico y secundario. Un logo, una web “correcta”, una presentación corporativa decente. Una cosa que acompaña, pero que no influye de verdad en las ventas.

A pesar de que la realidad es otra, sobre todo en mercados industriales, donde los ciclos de venta son largos, las decisiones complejas y el riesgo percibido alto, la marca actúa como la expresión de algo único.

Por eso es básico conocer estas 5 señales de que tu marca no está ayudando a vender.

Realizar acciones de marca sin un plan

Desde mi punto de vista como consultor de branding en Zaragoza, realizar acciones sin una estrategia es como navegar sin rumbo, sin mapa, ni brújula.

Cuando se carece de estrategia de marca es peliagudo responder a los significados de marca, territorios competitivos o asegurar la lógica, foco y un discurso propio.

Teniendo en cuenta que la estrategia de negocio y de marca están obligadas a trabajar como si fueran una para lograr mayor impacto, nuevas oportunidades, mejorar los resultados y un mayor alcance de la empresa.

Una estrategia de marca acertada, echa una mano a que nuestro producto o servicio sea característico y vincule con las motivaciones del mercado meta. Nos ayuda a pensar la comunicación de marketing, la experiencia de cliente y el comportamiento interno y externo de la organización.

Un plan de comunicación omnicanal con un branding inconexo

En un entorno empresarial hiperconectado, la omnicanalidad es una exigencia competitiva. Las marcas ya no compiten solo por visibilidad, sino por afinidad en cada interacción.

Si el branding es consistente en todos los puntos de contacto, la experiencia del cliente se vuelve reconocible. Esa relación define cómo se percibe y se recuerda una marca.

Una identidad visual y verbal sólida, facilita el reconocimiento y reduce la fricción en la decisión de compra. Transmite profesionalidad y genera tranquilidad, dos activos imprescindibles en mercados saturados.

Integrar todos los canales de venta y comunicación (tiendas físicas, sitios web, redes sociales, …) para ofrecer una experiencia coherente, fluida y unificada responde a un cliente que se mueve sin barreras entre lo físico y lo digital.

Por eso, las marcas que lo hacen bien construyen experiencias consistentes, relevantes y memorables.

Una identidad genérica o irrelevante

La identidad de marca es el conjunto de elementos que definen a una empresa e integran su expresión visible y emotiva, engloba propósito, posicionamiento y los recursos que permiten reconocer la personalidad en el mercado.

Su construcción permite hacer una marca fuerte, sobre la que se desarrollan elementos como la identidad verbal (tono de voz, naming, estilo) y la identidad visual (logotipo, color, tipografía y sistema gráfico).

Aparte de lo anterior, puede extenderse a dimensiones sensoriales como el sonido o el olor y reforzar la experiencia de marca para facilitar el reconocimiento y la conexión con los públicos.

También debe ser lo bastante flexible para adaptarse a distintos contextos, soportes y alineada con la estrategia para reducir el esfuerzo en comunicación y aumentar la eficacia de las acciones de marketing.

Una marca con poca o sin personalidad

Así como las personas tienen su propia personalidad, las marcas deben desarrollar una identidad única, pues es parte integral de su posicionamiento e imagen, contribuye al crecimiento del valor de la marca y es fundamental para establecer una conexión emocional entre la marca y los públicos.

A lo largo del tiempo, varias teorías y modelos han surgido para ayudar a comprender y definir la personalidad de marca. Uno de los más conocidos es el modelo propuesto por Mark y Pearson, que se fundamenta en la identificación y aplicación de los arquetipos universales del inconsciente colectivo propuestos por el psicólogo Carl Gustav Jung.

Este concepto, tiene sus orígenes en ideas planteadas por Platón y fueron explorados por distintos autores para llegar a ser útil para la gestión de marcas.

Estos patrones permiten una conexión inmediata y comprensible con marcas, personajes y situaciones tanto en la ficción como en la vida real, lo cual los hace herramientas importantes en branding.

Una marca sin tirón comercial

Esta es la señal más clara, una marca débil que genera dudas, confusión en el público o un producto genérico para sostener las ventas.

En mercados saturados, la marca aporta diferenciación y valor más allá del producto. Siempre que existe una identidad clara y un posicionamiento sólido, el cliente encuentra razones para elegir.

Una marca fuerte construye recuerdo, preferencia y facilita el trabajo comercial. Además, reduce la dependencia del precio, permite defender márgenes y competir desde el valor percibido.

Impulsa la fidelidad y convierte a los clientes en una base que sostiene el crecimiento del negocio. Entre otras cosas, facilita la extensión de nuevos productos y líneas, reduciendo el coste y el riesgo de lanzamiento.

A nivel competitivo, actúa como barrera de entrada y refuerza la posición frente a alternativas similares, para el mercado meta, simplifica la decisión de compra al aportar seguridad. En definitiva, una marca fuerte no solo ayuda a vender, hace que te elijan antes de vender. Por eso, construir marca es una definición de confianza.

 

¿Cuánto negocio estás perdiendo hoy porque tu marca no está ayudando a que te entiendan, recuerden y, sobre todo, te elijan?

Si quieres, vemos en tu caso si aparecen estas señales y qué impacto real están teniendo en ventas.